miércoles, 24 de abril de 2013

Consumo responsable desde la sala de clases

Por Juan José Ossa, Director Nacional (PT) Sernac

Uno de los derechos básicos que establece la Ley del Consumidor, es la educación para el consumo. La educación permite que los consumidores conozcan sus derechos, se atrevan a ejercerlos y adquieran herramientas para tomar mejores decisiones.

En este marco, el mes recién pasado el SERNAC lanzó un programa piloto de Educación Financiera en 60 colegios del país con el objetivo de fomentar, desde las primeras etapas de la educación, conocimientos y hábitos en la materia.

La ejecución de este tipo de iniciativas responde no sólo a la implementación de la Ley del SERNAC Financiero, sino a directrices de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que indican la necesidad de que los  países miembros, entre ellos Chile, promuevan políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo, a través de la inclusión y educación financiera.

No cabe duda que la educación para el consumo permite impulsar consumidores conscientes de su entorno, de sus derechos y sobre todos de sus deberes. Entre ellos, consumir de manera responsable, considerando los impactos de sus acciones y decisiones.

Como institución nos preocupa especialmente la formación de ciudadanos responsables e informados en temas como el endeudamiento, cómo organizar el presupuesto familiar y hacer un uso responsable del dinero.

Estamos convencidos por cierto de que esta labor se puede y debe iniciar desde las primeras etapas de la vida escolar, enseñando a nuestros niños y niñas a ser consumidores responsables, sustentables, sostenibles.

Son ellos quienes tendrán que salir a un mundo hostil, donde las finanzas se tornan cada vez más complejas. Son ellos quienes deben tener la oportunidad que muchos de sus padres no tuvieron: poder comprender debidamente lo que firman, las deudas que contraen, los compromisos que adoptan y, sobre todo, los riesgos  financieros a los que se exponen.

Para avanzar en esta línea de trabajo, es que el SERNAC impulsa desde su quehacer la información y la educación en materia de consumo, de manera de promover como institución la necesidad como país de incluir en las aulas nuevas materias, más cotidianas y conectadas con el diario vivir.

Incluso y desde hace años, la institución cuenta además con cursos de perfeccionamiento docente dirigido a docentes de aula de educación parvularia, básica, media y de adultos y que tiene como propósito que estos profesionales desarrollen también competencias de consumo y las traspasen a sus estudiantes.

Todas estas líneas de trabajo, permiten contribuir en la formación de ciudadanos responsables e informados respecto de sus derechos como consumidores, de los instrumentos financieros del país y desarrollar hábitos para mejorar la calidad de los chilenos.

El consumo es transversal en nuestra sociedad, por lo mismo, la educación para el consumo debe ser una herramienta accesible que nos permita impulsar la formación de escolares, pero que a su vez repercutirá en las conductas que quienes los rodean, como sus padres, hermanos y amigos, fomentando un círculo virtuoso de consumidores responsables. 

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